Adicción a Pantallas y Redes Sociales

Quizá no quieras pasar tanto tiempo con el móvil. Pero cuando intentas dejarlo, vuelves a cogerlo.
Lo miras al despertarte, durante las comidas, mientras ves una serie o incluso cuando estás hablando con alguien. Entras un momento en una red social y, cuando vuelves a mirar el reloj, ha pasado mucho más tiempo del que pretendías.
Puede que incluso seas consciente de que determinadas aplicaciones no te están aportando demasiado, pero aun así sientas la necesidad de comprobarlas, responder mensajes, mirar contenido o mantenerte conectado.
Cuando el uso del móvil y de las redes sociales se vuelve excesivo puede aparecer la necesidad constante de comprobar notificaciones o dificultad para dejar de utilizar determinadas aplicaciones. También puede producirse pérdida de tiempo que afecta al estudio, al trabajo o al descanso, problemas para concentrarte sin tener el teléfono cerca, alteraciones del sueño o conflictos con familiares o pareja por el tiempo de uso. En otros casos, el móvil puede utilizarse para escapar del aburrimiento, el malestar o la soledad, apareciendo una sensación de pérdida de control sobre el uso de las pantallas o miedo a perderse lo que está ocurriendo (FOMO).
Cuando conectarte empieza a desconectarte de tu vida.
Utilizar el móvil, las redes sociales o internet forma parte de nuestra vida cotidiana. El problema no está simplemente en cuánto tiempo pasas delante de una pantalla.
La dificultad aparece cuando el uso empieza a interferir con otras áreas importantes de tu vida y, especialmente, cuando sientes que no consigues decidir cuándo utilizarlo y cuándo dejarlo.
A veces la pantalla se convierte en una forma rápida de escapar de emociones desagradables, aburrimiento, preocupación, soledad o situaciones que no queremos afrontar.
El alivio puede funcionar en ese momento. Pero si recurrimos continuamente a él, podemos terminar dependiendo cada vez más de esa vía de escape.
¿Qué podemos trabajar en terapia?
A través del Análisis Funcional de la Conducta, trataremos de comprender qué papel está teniendo el uso de pantallas en tu vida y qué circunstancias hacen que determinadas conductas se repitan.
Podemos trabajar para:
- Comprender qué está provocando y manteniendo el uso excesivo.
- Recuperar el control sobre cuándo y cómo utilizas las pantallas.
- Identificar qué situaciones hacen que recurras al móvil o las redes.
- Desarrollar alternativas para afrontar aburrimiento, malestar o soledad.
- Recuperar sueño, concentración y actividades importantes.
- Mejorar la relación con las personas de tu entorno.
- Reducir progresivamente conductas que sientas que no puedes controlar.

El objetivo no es que dejes de utilizar la tecnología. Es que vuelva a ser una herramienta que utilizas tú, y no algo que termina decidiendo por ti.
¿Hablamos?
Si sientes que el móvil, las redes sociales o las pantallas están ocupando más espacio del que te gustaría en tu vida, podemos valorar juntos qué está ocurriendo y cómo empezar a recuperar el control.
